Entradas

Mostrando entradas de enero, 2012

Rubén, Armando, Adrián... no he podido recordar su nombre.

¿Les ha pasado? Él era... único. Bueno. Tal vez no tanto. Era una combinación entre Julián Casablancas, Chetes y un Gusano chihuahuense que escribe, de cuyo nombre no quiero acordarme. Mi hermana se había intentado suicidar, en su intento frustrado se lastimó una rodilla así que, después de una operación, debía asistir a terapia. Después de unos cuantos días, él entró por la puerta mientras yo veía la televisión. Dijo buenas tardes... o tal vez no, yo no me di cuenta puesto que mi mente se había ido a no sé donde cuando quité la vista del canal de historia y lo vi a él. Era alto, muy alto. Su cabello era castaño y largo pero podía ver sus enormes ojos claros. Tenía barba en su cara de vagabundo, vagabundo adinerado, no parecía necesitar un hogar... sino de un alma. Era serio, pero al platicar con el terapista siempre sonreía. Siempre me pregunté qué me atraía tanto de él. Seguramente no eran sus pantalones skinny ni sus Converse One star o sus playeras siempre oscuras. Su c...