Y tengo una llave a un lado de mi cama, para verla por las mañanas.
Yo he escrito tu felicidad todos los días. Incluso cuando no te veo.
He escrito tu felicidad cada día de la semana desde que mi cerebro decidió dejar de lado los libros y comenzó a pensar en ti.
Yo he escrito tu felicidad cada tarde, cada noche, cada mañana. Y nunca he sido tan valiente o tan cobarde como para regalártela.
"No es tiempo", dicen las voces que viven dentro de mí... y esa misma tarde el mundo me grita más de una vez que la vida es vida y que sólo se vive una vez... de pronto todos esos clichés de "¿Y qué si hoy fuera el último día?" comienzan a tomar sentido y a apoderarse de mí.
No es difícil adivinar que he logrado detenerlos, que he logrado parar lo que crece en mí porque si no... no estaría aquí.
No hubiese decidido exprimir lo que siento escribiéndolo.
Porque ¿Sabes? cuando dicen "¿Y qué si hoy fuera el último día?" yo pienso "¿Y si no?". Porque si no lo es, sufriremos mañana y porque vivir al borde no es la solución... no quiero vivir en un contorno del universo.
Yo quiero vivir en el centro, contigo.
A veces siento que soy uno de esos cochecitos que para avanzar deben lanzar desde un punto alto para que caigan, con aspecto de avanzar. Que realmente no avanzo, sólo caigo. Que en cualquier curva puedo perder el control y volcarme.
A veces siento que busco ese artefacto que me estabiliza, que puede controlar mi centro de gravedad para que aquellas curvas no resulten fatales, no resulten mortales, no sufran. Y... últimamente pienso que ese artefacto maravilloso eres tú.
Yo he escrito tu felicidad todos los días, incluso los domingos y fuera de horario de oficina.
Sólo, tal vez lo he escrito demasiado. Lo suficiente para que no lo comprenda y el universo ponga cara de sarcasmo. Tal vez sí... pero prefiero pensar que tal vez no.
Prefiero pensar que algún día podré imprimir y entregarte tu felicidad.
Y mejor aún, prefiero pensar que la corregirás y en vez de hablar de ti, hablará de nosotros.
He escrito tu felicidad cada día de la semana desde que mi cerebro decidió dejar de lado los libros y comenzó a pensar en ti.
Yo he escrito tu felicidad cada tarde, cada noche, cada mañana. Y nunca he sido tan valiente o tan cobarde como para regalártela.
"No es tiempo", dicen las voces que viven dentro de mí... y esa misma tarde el mundo me grita más de una vez que la vida es vida y que sólo se vive una vez... de pronto todos esos clichés de "¿Y qué si hoy fuera el último día?" comienzan a tomar sentido y a apoderarse de mí.
No es difícil adivinar que he logrado detenerlos, que he logrado parar lo que crece en mí porque si no... no estaría aquí.
No hubiese decidido exprimir lo que siento escribiéndolo.
Porque ¿Sabes? cuando dicen "¿Y qué si hoy fuera el último día?" yo pienso "¿Y si no?". Porque si no lo es, sufriremos mañana y porque vivir al borde no es la solución... no quiero vivir en un contorno del universo.
Yo quiero vivir en el centro, contigo.
A veces siento que soy uno de esos cochecitos que para avanzar deben lanzar desde un punto alto para que caigan, con aspecto de avanzar. Que realmente no avanzo, sólo caigo. Que en cualquier curva puedo perder el control y volcarme.
A veces siento que busco ese artefacto que me estabiliza, que puede controlar mi centro de gravedad para que aquellas curvas no resulten fatales, no resulten mortales, no sufran. Y... últimamente pienso que ese artefacto maravilloso eres tú.
Yo he escrito tu felicidad todos los días, incluso los domingos y fuera de horario de oficina.
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| Imagen de Aaron Kraten. |
Sólo, tal vez lo he escrito demasiado. Lo suficiente para que no lo comprenda y el universo ponga cara de sarcasmo. Tal vez sí... pero prefiero pensar que tal vez no.
Prefiero pensar que algún día podré imprimir y entregarte tu felicidad.
Y mejor aún, prefiero pensar que la corregirás y en vez de hablar de ti, hablará de nosotros.

Luu, lo escribiste por el! O.O Que bonito
ResponderEliminarMe encanta la manera en la que escribes!
el dibujo lo hiciste tu?
Sí. Lo escribí totalmente por él. Hubo algo que no te conté que es la raíz de éste post, cuando te llame te digo.
EliminarEl dibujo no es mío, es de un muchacho que hace años sigo, su arte es maravilloso. (Esa foto está algo tétrica, pero me dieron ganas de ponerla) Se llama Aaron Kraten, ésta es su galería http://www.flickr.com/photos/aaronkraten
Gracias por leer, Funny, te quiero ♥.
Me pregunto ¿quién sera el afortunado al que le dedicaste estas palabras?
ResponderEliminarPor que realmente me gustaron mucho,esa personalidad tuya que tanto adoro esta plasmada aquí..
Vaya, con que con amor eh? jeje, pues no tengo más que decir lo que el resto, qué linda entrada y qué afortunado chavo. Saludos!
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