Mis aspiraciones son armas que sigo aprendiendo a usar correctamente.
En el inicio de los tiempos los dioses hicieron la tierra, el cielo, el fuego, el viento y los animales. Y luego también crearon el hombre y la mujer y todos vivían felices. Pero uno de esos dioses era muy cabrón y puso en los hombres la envidia y la ambición y después los otros dioses se dieron cuenta y castigaron a ese dios juguetón y sacaron de la tierra a los hombres ambiciosos. Pero acá abajo se les quedaron unos cuantos de los ambiciosos y se hicieron más y más y más y se quisieron adueñar de todo. Engañaron a los hombres verdaderos y les fueron quitando de poquito, en poquito, en poquito, hasta que quisieron quitarles todo y los sacaron de sus bosques. Los hombres verdaderos vieron que eso no era justo y pidieron ayuda a los dioses. Y los dioses les dijeron que pelearan ellos mismos, que su destino era luchar, pero los hombres ambiciosos eran muy fuertes y los hombres verdaderos decidieron esperar. Y su tierra se llenó de oscuridad y se llenó de tristeza... -¿Y luego? -Y lu...